ORACIÓN:
Señor Jesucristo, te necesito.
Gracias por morir en la cruz por mis pecados.
Te abro la puerta de mi vida
y te recibo como mi Salvador y mi Señor.
Toma el control de mi vida,
hazme la persona que Tú quieres que sea.
Amén.
PROMESA DE JESÚS:
"Nunca te dejaré ni te abandonaré,
estaré contigo todos los días
hasta el fin del mundo.
JESÚS

Jesucristo es la fuente inagotable de meditación y oración que va modelando nuestras vidas.
Me has recordado el testimonio de Juan Luis Guerra y lo añado.
Me parece un hombre con una gran sencillez y facilidad para contar "las cosas", y, encima bonito, como sueles hacer tú en tus comentarios.
Un abrazo.